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Dom, Oct

Presupuesto crítico y dudas con el FONDEF

Argentina

Para complementar el análisis recurrente que se hace sobre las capacidades de las Fuerzas Armadas y los lineamientos de los niveles estratégicos y operacionales, resulta esencial abordar la cuestión presupuestaria que dan un pantallazo el estado en que se encuentra el Instrumento Militar argentino. En esa línea, podemos tomar aquella máxima que reza que el interés que un Estado tenga sobre un determinado ámbito se ata a los recursos que se le termina asignando.

El 2021, en materia de recursos, no ha implicado un cambio importante para la estructura presupuestaria que impulsa (o frena) la actividad militar en el país. Pese a la gran expectativa por sobre los recurrentes programas que existen desde hace un tiempo, la materialización de los mismos se encuentran esclavizados a recursos que todavía no aparecen en las arcas castrenses.

Es así que los 305.014 millones de pesos asignados a la fecha a la jurisdicción del Ministerio de Defensa no han impactado sólidamente para revertir la tendencia de desgaste que existe en cuanto al material militar, tampoco rompiendo la curva de recortes para actividades operativas. Tengamos en cuenta que de esta torta de pesos, solamente 141.274 son específicos para la función Defensa, siendo el resto parte de gastos a jubilaciones y retiros, entre otros gastos no relacionados.

Acercando la lupa al monto destinado a la función exclusiva, nos encontramos con un importante porcentaje destinado a gastos corrientes, esto es, gastos de personal o salarios, que terminan insumiendo el porcentaje mas grande de la torta que el Estado Nacional pone para garantizar la defensa de sus intereses vitales. Desde ya que el problema no esta en lo que se asigna a salarios, (foco donde muchas veces se posan las gestiones con el objeto de meter la tijera) sino en lo que no asigna para bienes de uso, capital, actividades y demás.

Hasta la fecha, el Estado Mayor Conjunto, toma la porción mas pequeña de esa torta, con 2851 millones a destinarse tanto a las Campañas Antárticas de Verano como a los distintos Comandos Conjuntos y sus actividades asociadas. La estructura funcional de las políticas de defensa, el Ministerio de Defensa, insumen 10.951 millones, mientras que el Ejercito Argentino se lleva 90.637 millones, la Armada Argentina 48.574, y la Fuerza Aérea Argentina 40.903.

Un detalle importante en cuanto a la asignación de recursos para gastos corrientes: de los números mencionados, la Fuerza Aérea Argentina se encuentra destinando un 71% a salarios, la Armada Argentina un 86% y el Ejército Argentino también otro 86%. En este sentido, la curva de inversión en el área mantiene su tendencia de concentrarse prácticamente para mantener a su personal.

Ministerio de Defensa

Pero vamos un poco al FONDEF.

Desde el 2020 todas las fichas se han puesto sobre una normativa sancionada que pareciera dar luz a la puerta de salida del deterioro instrumental de las Fuerzas Armadas. Funcionarios y jefes de fuerzas se muestran afectos al Fondo Nacional de Defensa cada vez que toman un micrófono, mostrando clara expectativa y positividad sobre sus posibles efectos.

El fondo, proyectado una y otra vez con una cifra que ronda los 30 mil millones de pesos no se conjuga a lo expresado en los gastos que realiza el Estado Nacional. La cifra es bastante menor, llevando a algunas dudas sobre la efectividad a la hora de asignar ingresos corrientes a un fondo aparte destinado a mejorar las condiciones del equipamiento militar argentino.

¿Pero cuanto dinero hay asignado al día de hoy a ese fondo? El numero da 6.467 millones de pesos, lejos todavía de los discursos políticos y militares. Los que ven el vaso medio lleno, podrían esgrimir que es un numero que antes no existía y que esta destinado a gastos específicos de capital. Los que ven el vaso medio vacío dirán que el monto es completamente insuficiente para hacer frente a todos los proyectos que se vienen barajando en los últimos años. El FONDEF al día de hoy representa un 4.58% de de los gastos asignados a la función especifica de Defensa.

Teniendo en cuenta estos números, fríos pero contundentes, resulta apropiado preguntarse si efectivamente Economía cumple en destinar el porcentaje que signa la ley nacional o si, la normativa comienza a operar sin la fuerza política necesaria para ser efectiva, como sucediera con la Ley de Reestructuración de las Fuerza Armadas sancionada en 1998.

Por Mariano Gonzalez Lacroix -

01/09/21
Zona-militar.com