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Mié, Oct

Cambiemos, rama UCR, contra vuelta atrás en doctrina de las FF.AA.

Argentina

El senador radical Julio Martínez miembro de la Comisión de Defensa de la Cámara alta, elevó un pedido de informe para que el presidente Alberto Fernández aclare: “El retorno a la visión acotada y restringida del instrumento militar, no utilizable de acuerdo a la proporción de la amenaza, ni “en forma disuasiva o efectiva ante agresiones de origen externo” (Decreto N° 683/2018, ahora derogado por Fernández), sino “ante agresiones de origen externo perpetradas por fuerzas armadas pertenecientes a otro/s Estado/s”.

La iniciativa de Martínez, exministro de Defensa de la gestión Macri se conoció luego de que el Gobierno restableciera éste lunes por decreto N° 571/2020 la doctrina que había implementado 14 años atrás la entonces ministra, Nilda Garré. Puja entre oficialismo y oposición que resucitó debates del pasado.

La cuestión de fondo se plantea entre empeñar las fuerzas ante: “Agresión externa de fuerzas armadas de otros países” (oficialismo) y “agresión de origen externo” (oposición). La visión del albertismo recuperada de la percepción de los conflictos del mundo, según Garré, limitó el uso del aparato militar del país únicamente como respuesta ante hostilidades de fuerzas armadas extranjeras.

La ley de Defensa Nacional N° 23.554 promulgada en 1988 no ordenaba restringir capacidades y recursos militares sólo al empeño contra ejércitos extranjeros. El artículo 2 dice: “La Defensa Nacional es la integración y la acción coordinada de todas las fuerzas de la Nación para la solución de aquellos conflictos que requieran el empleo de las Fuerzas Armadas, en forma disuasiva o efectiva, para enfrentar las agresiones de origen externo”.

El espíritu del legislador con terminología amplia atendía a modelos de agresión en un mundo cambiante. En 2006 Garré reinterpretó la letra de ley de Defensa y más tarde, en 2009, se decretó que: “se entenderá como “agresión de origen externo” el uso de la fuerza armada por un Estado extranjero. Hasta el lego concluiría que se limitó la utilización del instrumento militar en el cumplimiento de lo que la Ley de Defensa le impone. Recelos de antaño sobre el factor militar que subsisten en referentes del oficialismo aunque todos los cuadros hasta la máxima autoridad de las fuerzas egresaron en democracia. El uso de las fuerzas debería atender cuáles son los conflictos por venir, no los que se quieren evitar del pasado. Fernández optó por tipificar la agresión como exclusivamente de carácter externo, estadual y militar.

Señal política de no intervención en seguridad interior ante el más amplio despliegue militar ordenado en democracia a lo largo del país, por una agresión viral. La participación de uniformados en la emergencia Covid-19 es un asunto de seguridad interior (protección civil) por más que se lo pinte de apoyo logístico a la Gendarmería Nacional para disuadir transito ilegal de personas en la frontera con Bolivia y que los efectivos acudan sin armas a repartir alimentos en barrios vulnerables. El Estado desplegó militares ante la agresión de un virus que puso en riesgo a los habitantes del país. ¿No es este un escenario que replantea la misión y función de las fuerzas? En más de un gabinete de inteligencia militar extranjera se colectan y analizan datos sobre el origen de la amenaza viral.

Paola Di Chiaro, exviceministra de Defensa del macrismo dijo; “pensamos la doctrina con eje en realidades geopolíticas de la región y del mundo. Por ejemplo, la ciberdefensa, los ataques cibernéticos pueden poner en riesgo la integridad de un país y de sus ciudadanos. El enemigo virtual sólo se puede combatir con Ciberdefensa y nunca se visualiza si se trata de un país específico, es una agresión externa que claramente queda fuera del marco conceptual de este gobierno”.

Desde la fundación Alem, “think tank” del radicalismo, José Vila a cargo del área de Defensa, analista de inteligencia y ex subsecretario de Asuntos Internacionales del ministerio de Defensa, dijo; “celebro que se pueda debatir, es un tema de política de Estado, sostengo la separación entre la Defensa y la Seguridad Interior tal como lo reflejan las dos normas de la gestión de Raúl Alfonsín, creo que el mundo cambia y hay realidades que deberían ampliar el concepto sobre agresión. Como ejemplo la crisis de Siria, que no se puede explicar sin considerar que hay agresiones que ponen en riesgo un país y que provienen de organizaciones no estaduales, con poder de fuego, logística y organización equivalente a las de ejércitos estatales”.

Julio Martínez

Por Edgardo Aguilera

02/07/20

Ambito.com