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Dom, Oct

Porque la Argentina le dice NO a las aeronaves supersónicas

Argentina

Transcurría el año 2016, y a casi 10 meses del cambio de administración, los ofrecimientos y requerimientos propios para re-equipar a la Fuerza Aérea Argentina cada vez eran más recurrentes: desde entrenadores básicos/primarios pasando por aeronaves de transporte medio.

Sin embargo, una de los grandes desafíos para la FAA era recuperar las capacidades que se perdieron con el pase a retiro del sistema de armas (sarm) Mirage IIIEA-DA / V Finger / 5A Mara. Para tal fin, la Fuerza mantenía en curso diversos análisis sobre un número de sarm capaces de cubrir esa necesidad y que a la vez resultaran sostenibles.

De los sistemas de armas considerados para ser el futuro avión de combate, algunos pudieron ser evaluados por personal de la FAA y sobre los mismos se realizaron los respectivos análisis en cuanto a sus ventajas y desventajas, evaluaciones técnicas, soportabilidad logística, etc. Y pese a que las autoridades políticas optaron por darle un muy bajo perfil al tema (en lo que sería una serie de silencios respecto a la política de defensa), integrantes de la FAA si supieron manifestarse al respecto, en cuanto a que la Fuerza se había pronunciado en favor del KAI FA-50 como su futuro avión de combate.

Imagen: ROKAF – KAI

Por aquel entonces, Korea Aerospace Industries había elaborado y presentado una serie de propuestas técnicas y comerciales, en repuesta a la Solicitud de Información (RFI) elevada por la Fuerza Aérea Argentina. En el último trimestre de 2016, la oferta de KAI consistía en proveer el sistema de armas completo: 12 FA-50, equipamiento, paquete de repuestos por dos años, capacitación de pilotos y personal técnico así como los sistemas para entrenamiento en tierra (simuladores) ¿El monto? Poco menos de 500 millones de dólares. El acuerdo, que podía incluir un Programa de Cooperación Industrial, estaba atado a la firma del contrato por las dos partes, al establecimiento de una carta de crédito por parte de la Fuerza Aérea Argentina y al pago del adelanto establecido por KAI. De haberse concretado los procesos administrativos mencionados, la FAA habría estado en condiciones de recibido su primer par de FA-50 en este mes de junio...

Lamentablemente, y como es bien sabido, la adquisición de aeronaves supersónicas no se concretó por aquel entonces, ni tampoco se realizaría en los años subsiguientes, pese a que su compra estuviera contemplada en el Presupuesto del Ministerios de Defensa de los años 2017 y 2018 (también lo estuvo para 2016). Pese a las insistencias de KAI, las negociaciones se irían diluyendo con el paso del tiempo: A la falta de interés local se le sumaría la inestabilidad económica de los último años, dejando paralizadas o ralentizando todas la intenciones de re-equipamiento. El presupuesto siempre fue considerado el gran limitante...pero ¿lo fue?

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) agrupa a 36 países, siendo uno de sus objetivos “...promover políticas que mejoren el bienestar económico y social de las personas alrededor del mundo.” En el mes de mayo, la Argentina vio postergado su ingreso a la organización pese al fuerte compromiso del país por alinearse a las prácticas internacionales de la OCDE. Y fue la misma organización la que manifestó recientemente la necesidad de que el país “necesita más reformas para conseguir una economía más fuerte e inclusiva”

Resulta necesario brindar este contexto de alineamiento económico y político para comprender las razones por las cuales en la órbita del Ejecutivo Nacional se considera perjudicial la compra de aeronaves supersónicas, ya que la misma es percibida como un obstáculo para el ingreso de la Argentina a la OCDE. Ya sea por temor al veto, por complacencia o por razones aún mas complejas, se pretende asumir el debilitamiento de la defensa nacional (porque así como sucede con aviones, podría esperarse lo mismo con submarinos, buques o a una política de defensa determinada) en pos de resguardar las relaciones con organismos económicos internacionales y de los países que las integran.

Una vez más, las historia se repite: los costos a pagar no solo serán en metálico.

Por Carlos Borda Bettolli

19/06/19
zona-militar.com