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Jue, Feb

El Comando de la Fuerza de Submarinos que no tiene submarinos operando

Argentina

Es la primera vez, en la historia del Comando de la Fuerza de Submarinos de la Armada Argentina, que la fuerza de submarinos se encuentra sin unidades operativas. Y es que desde la tragedia del ARA San Juan, el comando vio reducida su capacidad a tan solo dos submarinos: el ARA Salta, y el ARA Santa Cruz.

El Comando de la Fuerza de Submarinos (COFS) funciona como parte del Poder Naval Integrado de la Armada Argentina con asiento en la Base Naval de Mar del Plata. La misma se encontraba, hasta el 15 de noviembre pasado, integrada por los submarinos ARA Salta (S-31), ARA Santa Cruz (S-41) y ARA San Juan (S-42), además de la Agrupación de Buzos Tácticos.

Su historia comenzó en 1927 cuando se dio inició a las edificaciones miliares en el puerto de Mar del Plata para dar sede al COFS y el comienzo de la construcción de los tres primeros submarinos, que luego daría lugar a mayores proyectos de cooperación bilateral para la compra y construcción de más buques.

Para la década del 70, la Argentina da inició al proyecto de reequipamiento naval, cuyo objetivo consistía en equipar al Comando de la Fuerza de Submarinos de ocho nuevo navíos.

Su aliado en el proyecto fue Alemania quién tenía como tarea la cooperación en materia de ensamblaje de hasta seis submarinos, y la construcción total de otros dos. En aquellos tiempos, el mundo de submarinismo atraía y generaba inversiones puestas en el mejoramiento de la fuerza.

Sin embargo, en la década del 90 por falta de fondos, el proyecto fue íntegramente cancelado trayendo como resultado el cierre de instalaciones y la total detención de la construcción de los submarinos que ya se encontraban en el astillero.

Es por ello que a pesar del grado de avance que ostentaban algunos submarinos, los mismos fueron abandonados y en la actualidad se encuentran almacenados en un galpón.

Pero fue la perdida del ARA San Juan en las aguas profundas del Atlántico Sur, el hecho que marcó un antes y después en el mundo del submarinismo. La desaparición del ARA San Juan puso en evidencia para el público general las falencias y el estado del Comando de las fuerzas de submarinos, y el hecho de ser plenamente conscientes de que tenemos una fuerza de submarinos que apenas si subsiste.

Flota de submarinos

El ARA San Juan (S-42) era un submarino oceánico con propulsión diesel-eléctrica convencional y sistema snorkel, concebido para el ataque a fuerzas de superficie y submarinos, diseñado para lidiar contra el tráfico mercante de alta velocidad y para operaciones de minado.

Conformaba la Clase TR-1700, también compuesta por el ARA Santa Cruz (S-41), entregados entre 1982 y 1983. Considerados “buques gemelos”, ambos poseen 65 metros de eslora y un diámetro de casco resistente de siete metros con propulsión de cuatro motores diésel MTU 16 V 6720 HP, equipados con seis tubos lanzatorpedos (torpedos SST-4 filoguiados) y minas de fondo.

Por otro lado, el ARA Salta pertenece a la Clase 209 junto con el ARA San Luis (S-32) – desprogramado en 1997-, ambos incorporados en 1972.

El S-31 ARA Salta, construido también en Alemania, tiene 56 metros de eslora y un diámetro de casco resistente de 5,5 metros. Está equipado con cuatro motores diésel MTU 12 V de 2400 HP y cuatro alternadores de 1,7 Mw.

A su vez el mismo está equipado de un armamento compuesto por ocho tubos lanzatorpedos en proa. El ARA Salta fue modernizado en astilleros argentinos en 1995 para ser sometido a una modernización de media vida, y luego en 2004 ingreso nuevamente para un completo carenado y la realización de la pintura de su casco, la recorrida de todas sus válvulas y el cambio, nuevamente, de sus 480 elementos de baterías.
Fuerza de submarinos sin submarinos

Sin embargo es justo decir, que aunque los submarinos ARA Santa Cruz y ARA Salta figuran como unidades en servicio, la realidad es muy distinta.

En el 2008, el ARA Santa Cruz, sufrió una falla técnica cuando se dirigía a Chile la cual lo obligó a detenerse en Ushuaia. Allí se procedió a poner a la tripulación a resguardo y enviar la nave a la empresa Tandanor para realizar las pertinentes reparaciones. Desde entonces, el buque se encuentra en estado de reparación para extender su vida útil.

Por otro lado, el ARA Salta, que paso por varias tareas de mantenimiento en 2013 cuando fue trasladado al Astillero SPI de Mar del Plata, volvió a quedar operativo para el 2014, pero el mismo fue protagonista de un incidente insólito que recorrió las noticias del mundo cuando emergió a superficie en medio de una competencia de veleros, desconcertando a los competidores.

Así, el ARA Salta se encontraría en un alto grado de desgaste, producto de los años, además de contar con las baterías vencidas.

Dados los hechos conocidos, nos queda solo preguntarnos sobre las repercusiones inmediatas que podría acarrear para un país no poseer unidades operativas que patrullen desde las profundidades del océano el vasto territorio marítimo argentino.

La desaparición del ARA San Juan, no solo dejó perpleja a las autoridades que aseguraban se trataba tan solo de una falla inusual en las comunicaciones, sino también a todos los ciudadanos que fueron testigos del hecho.

De todas las dudas y preguntas que nos puedan surgir, solo podemos estar seguros de algunas verdades, siendo estás un poco crueles pero no menos ciertas; y son que el ARA San Juan esta perdido, hundido en el lecho marino, presumiblemente para siempre, y que, para bien o para mal, el ARA Santa Cruz y el ARA Salta, alejados como lo están de los mares, lo seguirán estando, posiblemente por algún tiempo.

Por el momento, habrá que esperar y ser pacientes.

Por Jennifer P. Olivera


21/02/18
Zona-militar.com